jueves, 19 de junio de 2008

Autocondena

Hay veces que todo sale mal y nos lamentamos, creamos blogs y nos quejamos, o hacemos algo de lo que después nos arrepentimos, creado de un inconsciente lleno de ira, y nos y se las mentamos a todo y todos, a aquel o aquellos que tengamos a la mano. Muchas veces sentimos o nos hacen sentir que no valemos nada, que solo somos un juguete, una diversión, una aventura o un estorbo.

¿Pero que tal cuando es todo lo contrario?, Cuando simplemente todo sale bien, pero no solo bien, sino muy bien, que las cosas se dan, que llega el dinero (mucho, poco, no importa cuanto, tal vez solo el suficiente para hacernos sonreír) llega el amor, llega el trabajo, llega el viaje, llega el atardecer, la inspiración o simplemente el momento justo para no hacer nada…

Y en lugar de aprovecharlo, le estamos buscando la mancha, buscamos como arruinar el momento, no “nos la creemos”, “nada puede ser tan bueno”.


Les aseguro que esos momentos sí llegan… solamente hay que dejarnos de autocondenar. Vamos abriendo más los ojos, siendo más positivos y dejar fluir más la vida, los sentimientos, el trabajo, la honestidad, estén seguros que viendo las cosas así, tendremos más momentos de alegría.